Sunday , 23 July 2017
Nueva gasolinera en la avenida Abraham Lincoln, entre rechazo y permisos

Nueva gasolinera en la avenida Abraham Lincoln, entre rechazo y permisos

SANTO DOMINGO. Para instalar una estación de combustibles en la ciudad se exige una distancia mínima de 700 metros lineales entre una gasolinera y otra, y 200 metros de una escuela u hospital. Atendiendo a esos parámetros, la construcción de un nuevo local en la avenida Abraham Lincoln, próximo a otra bomba, a un colegio y dos centros de salud, ha generado rechazo entre la gerencia de Esso República Dominicana y los vecinos de la zona.

La representación legal del proyecto sostiene que los metros lineales se miden por la vía. De acuerdo a esto, y dado que hace unos meses se prohibió doblar a la izquierda hacia la calle Víctor Garrido Puello -que permitía el acceso a la estación Esso (La Lira)-, el conductor debe manejar hasta la avenida 27 de Febrero, doblar en U y seguir otra distancia, sumando el trayecto casi mil metros.

“La distancia es lineal por la vía (…) Los jueces han dado sentencias en ese tenor”, enfatiza el abogado de la obra y especialista en hidrocarburos, Guillermo Valera. Corresponde también a los técnicos del Ministerio de Industria y Comercio hacer evaluaciones, y según investigó DL, la distancia por la vía es un parámetro a considerar.

Sin embargo, la gerencia de Esso República Dominicana no opina igual. “La Ley es muy clara -dice-, y estableció metros lineales, y la ley se estableció no porque un carro iba a dar la vuelta en U en la Lincoln o en la 27 (de Febrero), era también por el tema de seguridad. Imagínate que pasara un incidente, el incidente no va a coger por la Lincoln y va a pasar por la 27, el incidente va a coger los metros lineales”.

La nueva estación venderá gasolina y gasoil. Se levanta en la avenida Abraham Lincoln esquina Rafael Augusto Sánchez, en un terreno de 2,842 metros cuadrados. Está en la etapa de la zapata y excavación de la cisterna y del pozo séptico. Dispondrá de cuatro tanques de almacenamiento de combustibles de 10 mil galones cada uno.

Con una inversión aproximada a US$2 millones, se promueve como la primera “estación verde” del país por su concepto cerrado y de baja contaminación sónica y ambiental. Es de capital negociado por la empresa Distribuidores Internacionales de Petróleo (DIPSA) y un grupo de inversionistas privados, para el uso de la marca Next, que esperan generar hasta 30 empleos directos por turno.

Además de la distancia entre gasolineras, el marco legal acogido por Industria y Comercio establece que no se puede erigir una a menos de 200 metros de una escuela u hospital. Cerca del proyecto está el colegio Saint George -que tiene una posición nula sobre la estación- y dos centros de servicios médicos.

“Estamos a 201 metros de la escuela”, afirma el abogado Valera. Defiende la obra argumentando que el centro médico más cercano es un edificio profesional. Se refiere a Medical Net, que ha recibido la petición de vecinos para que se sume a una jornada de recolección de firmas para solicitar a las autoridades la suspensión de la construcción. Cercana también está ARS Yunen, que ofrece consultas médicas.

Ayer, representantes de 63 apartamentos de condominios que rodean el terreno en construcción, hicieron una rueda de prensa para manifestar su descontento. José Antonio de los Santos, administrador de la torre Alessandra, no descartó acudir a la justicia.

“Con una bomba de gasolina, aparte del peligro, los apartamentos bajan de precio”, se quejó días antes una residente.

 

Vista de una gran parte del terreno donde se proyecta construir la estación.

Permisos y pendientes

Así como ha crecido el parque vehicular -que supera los 3.2 millones-, también se ha expandido el negocio de las estaciones de combustibles en los últimos años. De cuatro distribuidores, han pasado a superar la veintena. Es un tipo de empresa que llama la atención de inversionistas privados y la clase política.

Se estiman más de 650 gasolineras a nivel nacional, que obtienen márgenes de comercialización por cada galón. Solo en la permisología, el abogado Valera cuantifica que se gastan unos US$100 mil.

La administración de la nueva estación envió a DL copia de los permisos logrados hasta el momento para autorizar la obra. El pliego contiene el formulario 011 de Industria y Comercio con los trámites legales para la autorización. Comprende dos certificados de enero del 2014 del Ayuntamiento de No Objeción del anteproyecto y de No Objeción de demolición.

También, un permiso ambiental del Ministerio de Medio Ambiente de noviembre del 2013; un certificado de No Objeción del Cuerpo de Bomberos de julio del 2012 y la Renovación del Permiso de No Objeción de la Defensa Civil de enero del 2014.

Falta la autorización de Catastro Nacional y de Obras Públicas. Esta última, Carlos Rivas, gerente de DIPSA, informa que está en proceso de emisión.

El ejecutivo considera como naturales las quejas de los vecinos sobre la obra. Sin embargo, entiende que si las autoridades han facilitado los permisos es porque consideran que la estación es pertinente e hicieron las mediciones correspondientes.

No obstante, la gerencia general de Esso República Dominicana aseguró a DL que en el pasado manifestó a las instituciones competentes la no pertinencia que, entienden, tiene el nuevo proyecto. Adelantó que estudia la posibilidad de encaminar algún recurso legal de oposición.

“Nosotros apoyamos el crecimiento de estaciones de gasolina siempre que sea cumpliendo las leyes, y la ley es muy clara en cuanto a los requerimientos de distancia contra estaciones de gasolina existentes, hospitales, colegios o escuelas y contra iglesias, entonces cuando tú ves la distancia que hay entre esa nueva estación que quieren construir y La Lira, evidentemente no cumple con la distancia requerida mínima por la ley”, dijo el gerente de Esso República Dominicana, Miguel Estepan.

Rivas, de DIPSA, estima que terminar la bomba pudiera enmarcarse dentro del tiempo regular de unos cuatro meses. “Va a contribuir a uno de los problemas que tienen los mismos vecinos de la zona que se viven quejando de los carros que se paran en la Lincoln, sacan las bebidas a los techos de los carros y suben la música. El hecho de que haya negocios como el nuestro (…), cuando vean que va a resultar en mayor iluminación en la zona, mayor seguridad, entiendo que van a darse cuenta todos de que les conviene, a la larga”, concluye.

Señal de no giro a la izquierda en la avenida Abraham Lincoln esquina Víctor Garrido Puello. Algunos conductores la ignoran.

“No doble izquierda”
El sistema vial en la avenida Abraham Lincoln no ofrece oportunidades de girar a la izquierda en varias intersecciones próximas a la avenida 27 de Febrero, impidiendo el acceso hacia la estación Esso.

Hasta hace unos meses, los conductores doblaban en la intersección con la calle Víctor Garrido Puello, que permitía una distancia por la vía, desde el proyecto en construcción hasta la bomba Esso, de menos de 400 metros, pero el giro fue prohibido. Esto motiva al conductor a llegar hasta la avenida 27 de Febrero para doblar en U.

DL consultó sobre la prohibición a las tres instituciones vinculadas a temas de tránsito en el Distrito Nacional: la Autoridad Metropolitana de Transporte, Obras Públicas y el Ayuntamiento. Sin embargo, cada departamento correspondiente rebotó al de la otra institución la responsabilidad de la prohibición sin que se pudiera precisar la ejecutora.

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