Monday , 11 December 2017
El veredicto puede terminar con la carrera A-Rod

El veredicto puede terminar con la carrera A-Rod

NUEVA JERSEY. El árbitro Frederic Horowitz escuchó una montaña de evidencias y llegó a la misma conclusión que han arribado los fanáticos del béisbol por años: Alex Rodríguez es un usuario en serie de sustancias para mejorar el rendimiento (PED en inglés) que adornó una carrera con trampas.

Rodríguez estaba acabado hace unos años mientras mantenía una reputación legítima en el béisbol. Pero la decisión que emitió el sábado Horowitz, un hombre nombrado por dueños y jugadores para afrontar procesos gravosos nacidos de la sabiduría de Marvin Miller y, que por años ha favorecido a los peloteros, es la proclamación oficial de que Rodríguez es un fraude.

No había otra manera de que Horowitz votara diferente que a suspender por 162 partidos más -la postemporada de este año-, lo que le costará la campaña completa 2014 a A-Rod: Es una derrota masiva para Rodríguez y una enorme victoria para Major League Baseball, que logró la suspensión más larga por dopaje y lo hizo con alguien que no falló en una prueba.

Piense sobre la montaña de evidencias que MLB debe haber reunido sobre Rodríguez para que Horowitz dictara esa sanción sin precedentes. Aquí está la clave: Tony Bosch, conectó al antesalista al menos a 19 drogas diferentes para ser utilizadas literalmente en la mañana, tarde y noche a través de diferentes sistemas, incluyendo cremas, pastillas e inyecciones. Y eso fue antes de que Bosch entregara su Blackberry a MLB, donde estaban las correspondencias a Rodríguez.

Queda por determinar si acaso Horowitz de forma no oficial emitió el final de la carrera de Rodríguez. No parece probable que A-Rod haya jugado su último partido. Los Yanquis pueden absolver la deuda de US$61 millones que tienen con él entre 2015 y 2017 a costes ocultos, un precio que valdría la tranquilidad mental de terminar una relación con alguien que lo acusó de querer sacarlo del béisbol bajo conspiración con la MLB.

El abogado de Rodríguez llegó a preguntar bajo juramento a Randy Levine, presidente de los Yanquis, que si era verdad que él recibiría un bono de 8% (de lo que se ahorraría el equipo) si ayudaba a sacar al toletero del béisbol. ¿Quería Levine a ese jugador de regreso a la edad de 39 años después de dos cirugías en la cintura y prácticamente dos años fuera de béisbol? ¿Ha afectado alguien más la marca Yankee que Rodríguez?

Ya terminado, una vez Rodríguez no tenga el béisbol, ¿qué será de él? Béisbol, el deporte que ama, no querrá nada con él. No podrá encontrar espacio en la MLB, ni en los tres equipos con los que jugó (Marineros, Rangers y Yanquis, habiéndolos afectado a los tres) y aun a su propio sindicato, que emitió un comunicado donde consideró los ataques a Rodríguez como injustos.

Como Horowitz reveló, éste es un hombre al que no se le puede creer.

“¿Esteroides? Qué hacen? Me respondió Rodríguez en un hotel en Chicago en 2002 cuando le pregunté sobre el uso rampante de esteroides en el juego, el secreto del peor guardado en el béisbol en esos días. Él no tenía idea, me dijo.

“Nunca me he sentido en desventaja en un terreno de béisbol”, le dijo Rodríguez a Katie Couric de 60 Minutes en 2007, explicando porqué nunca usó esteroides. “Ni siquiera por una entrada”, le dijo a WFAN el mes pasado sobre la suspensión que merecía. “Júzgueme de hoy en adelante”, le dijo a Sports Illustrated en 2009.

Finalmente el sábado fue el Día del Juicio. Quizás Rodríguez juegue otra vez. Quizás no. Pero el sábado fue el día en que alguien de manera oficial le cantó “out”. Ocurrió exactamente cuatro años después de que Mark McGwire finalmente admitiera que usó esteroides.

Tomado de la columna de Tom Verducci, Sports Illustrated.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

Visit Us On TwitterVisit Us On Facebook